Smarter Cities: Como evitar generar o ampliar las diferencias entre los ciudadanos

Uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan las ciudades para ser innovadoras es la necesidad de ser diseñadas para adaptarse a los requerimientos de sus habitantes y visitantes, teniendo en cuenta su diversidad. La implementación de los servicios basados en el concepto tradicional de las Ciudades Inteligentes no es suficiente. Ya es necesario desarrollar estrategias de inclusión para evitar generar o ampliar las diferencias entre los ciudadanos. Smart Human City propone un nuevo paradigma de estrategia urbana considerando a la ciudad como un sistema complejo y dinámico cuyo objetivo más importante es el bienestar de todos sus ciudadanos.


Smart Social City

Las ciudades, desde hace muchos años ya, se han convertido en centros de intercambio y de desarrollo cultural, político, social y económico, y el resto de municipios de cada provincia o región, dependen de ellas. Uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan las ciudades para ser innovadoras es la necesidad de ser diseñadas y construídas para adaptarse a los requerimientos de sus habitantes y visitantes, teniendo en cuenta su diversidad: Edad, género, capacidades funcionales, nivel cultural, país de procedencia, entre otros tantos.

Y, especialmente para lograr que quienes se encuentren en situación de riesgo de exclusión puedan disponer de garantías adicionales con el fin de disfrutar plenamente de sus derechos y participar de los acontecimientos económicos, sociales y culturales en condiciones de igualdad.

Otro gran reto, precisamente hablando del riesgo de inclusión, es la necesidad de aportar los mismos servicios a los habitantes de cualquier municipio, independientemente del número de habitantes que tenga, a través de los enlaces diseñados con las ciudades de referencia o cabeceras de municipios.

El desarrollo sostenible de las comunidades tiene que tener en cuenta los aspectos medioambientales y sociales globales para que, a largo plazo, no se comprometa ni se degrade la calidad de vida del ciudadano. La innovación en las ciudades tiene el potencial de mejorar la calidad de vida, aumentar la eficiencia en la prestación de los servicios públicos reduciendo costos, y convertirlas en polos de atracción para la industria, el comercio y el turismo. Sin embargo, las actuaciones innovadoras deben diseñarse poniendo el foco en sus habitantes y visitantes; es decir, cualquier acción deberá ser diseñada considerando las necesidades de las personas, pensando en las personas, por y para las personas, comenzando por conocer sus necesidades y buscando su mayor y mejor satisfacción. Todos estos conceptos están englobados dentro del concepto Human Centered Design (no confundir con el Desing Thinking, el UX -User Xperience-, el Experience Design, el Service Design).

La implementación de los servicios basados en el concepto tradicional de una Smart City no es suficiente. Es necesario desarrollar estrategias de inclusión para evitar generar o ampliar las diferencias entre los ciudadanos. Así, la Ciudad Inteligente e Inclusiva – Smart Social City, es la ciudad que aprovecha la innovación para fomentar y favorecer la inclusión social actuando en edificios y espacios urbanos, medios de transporte y movilidad, aplicaciones TIC, etc con el fin de hacer que sus infraestructuras y servicios públicos sean utilizables por todas las personas en igualdad de condiciones, con mayor eficiencia e interactividad.

Smart Social City es un concepto que trabaja desde la innovación, creando un área urbana con una infraestructura adecuada, redes y plataformas inteligentes; un entorno capaz de escuchar y entender lo que está sucediendo en la ciudad y por lo tanto capaz de tomar mejores decisiones y canalizar la entrega de información y servicios adecuados a sus habitantes, teniendo en cuenta la necesidades de todas las personas a través del uso de técnicas analíticas avanzadas y la disponibilidad de interfaces inclusivas. Además propone un nuevo paradigma de estrategia urbana considerando a la ciudad como un sistema complejo y dinámico cuyo objetivo más importante es el bienestar de todos sus ciudadanos. Son los diferentes componentes del sistema, su perfecto engranaje armónico y su diseño holístico centrado en el usuario lo que proporcionará a la ciudadanía un ecosistema capaz de dar respuesta a las necesidades de sus habitantes.

Los conceptos que sustentan una Ciudad Inteligente e Inclusiva son la igualdad y la flexibilidad en el acceso y uso de los servicios prestados, bien a través de sistemas tradicionales, bien a través de las TIC. Las TIC pueden desempeñar un papel clave en la mejora de la calidad del servicio y garantizar una atención adecuada a todas las personas, en particular a quienes tienen necesidades específicas, que si no se conocen y atienden pueden llevar a las situaciones de riesgo de exclusión. La incorporación de soluciones basadas en la interoperabilidad con los denominados dispositivos de usuario (destinadas a permitir a cada persona, por ejemplo, interactuar con los sistemas mediante el uso de su propio teléfono inteligente), la capacidad de adaptación (las interfaces capaces de adaptarse a las características y preferencias de las personas, a su entorno y dispositivo) y la multimodalidad (capacidad de comunicarse a través de diversas formas, de modo que el usuario puede elegir la más apropiada) son factores clave.

Una ciudad inteligente e inclusiva debe tener en cuenta el concepto de Accesibilidad Universal, entendido estrictamente como la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible. La accesibilidad universal presupone, que todos los procesos –sean de creación, ejecución, mantenimiento o uso de los espacios, productos y servicios- deben producirse de forma continua y sin rupturas, siguiendo lo que se denomina cadena de accesibilidad.


Se entiende igualmente que una Smart Social City debe facilitar una gestión automatizada y eficiente de las infraestructuras y servicios urbanos y sus beneficios serán:

· Fortalecimiento de la innovación y la transferencia de tecnología, y en particular de la innovación social y las aplicaciones puestas al servicio de los ciudadanos.

· Mejora de la accesibilidad y calidad de las aplicaciones TIC en servicios públicos urbanos.

· Mejora de la competitividad de las PYME´s, en base al desarrollo de nuevas oportunidades y modelos de negocio.

· Protección del medioambiente y eficiencia en el uso de recursos, incluida la eficiencia energética y energías limpias, en zonas urbanas.

· Transporte y movilidad urbana sostenible y eliminación de cuellos de botella en infraestructuras clave.

· Empleo y movilidad laboral.

· Inclusión social y lucha contra la pobreza.

· Educación, habilidades y formación continua.

· Capacidad institucional y administración pública eficiente.


A pesar que queda ciudad deberá conocerlos, habitualmente entre los grupos de personas con mayor riesgo de exclusión están:

· Las personas con discapacidad permanente o transitoria.

· Las personas mayores.

· Quienes provienen o mantienen una cultura diferente a la local (inmigrantes o diferentes etnias).

· Quienes han estado en prisión o en reformatorios.

· Quienes viven en municipios pequeños y en entornos rurales.

· Quienes se encuentran con dificultades de comprensión (por analfabetismo o analfabetismo funcional, poca experiencia con la tecnología, que no hablan el idioma local o no lo hablan bien – inmigrantes, turistas, visitantes por negocios, etc.).

Existen coincidencias en las posibles dificultades que pueden encontrar los diferentes grupos de personas nombrados en cuanto a su interacción en el acceso y uso del entorno construido –edificios, espacios urbanos, sistemas de transporte, máquinas expendedoras, cajeros, tótems informativos, señalización, etc. y de las aplicaciones TIC utilizadas como interfaces. A través de una adecuada planificación que parta de las necesidades de todas las personas y elimine las posibles dificultades las Ciudades Inteligentes e Innovadoras se constituirán como espacios sociales de vida de calidad para sus habitantes y visitantes, formando, además, una red que, complementada con servicios específicos, logre esa misma realidad en el resto de los municipios de las provincias. Un proyecto de Smart Social City tiene una visión holística de ciudad que permitirá ir desplegando servicios según prioridades, situando las necesidades de las personas como elementos centrales y objetivos de las actuaciones.


Objetivos

Los objetivos específicos dentro de una Smart Social City son:

· Diseñar un nuevo concepto de ciudades para todos que promuevan la competitividad de las mismas como lugar de vida, trabajo y turismo.

· Desarrollar nuevos servicios para todos, públicos y privados, promoviendo el lanzamiento de nuevas prestaciones, nuevas empresas y mayor empleo a través de las TIC.

· Adaptar las infraestructuras existentes para que sean para todos: Vivienda, transporte, puestos de trabajo, educación, cultura, consiguiendo un consumo de energía más eficiente

· Promover todos estos proyectos desde el impulso del emprendimiento y el empleo.

· Capacitar a las personas en riesgo de exclusión para que sean ciudadanos de pleno derecho.


Ámbitos de actuación

Dentro de Smart Social City pueden existir diferentes líneas estratégicas y acciones a implantar para asumir el reto de que las ciudades respondan a las necesidades de sus ciudadanos y visitantes. Se identifican una serie de ámbitos en los que actuar para proveer un panorama integral de ciudad realmente humana.


Estas actuaciones se presentan a continuación:

Planificación de la ciudad inteligente e inclusiva

· Definición, desarrollo, supervisión y coordinación de Planes de Acción para la adecuación urbana, edificación y servicios de los municipios a las necesidades de los habitantes y visitantes.

· Planificación estratégica y operativa para la conexión suburbana, urbana e interurbana de las ciudades dentro de los municipios.

Proyectos de instalaciones y servicios innovadores

· Semáforos inteligentes.

· Proyectos de señalización.

· Equipamiento y productos de apoyo a la comunicación.

· Adaptación de la información no accesible.

· Plataformas online accesibles para el Gobierno Abierto.

· Plataformas de voto accesible.

· Sistemas de emergencias, atención y comunicación en el hogar al servicio de todas las personas.

· Plataformas para servicios profesionales de asistencia y seguimiento médico para la vida independiente.

· Rehabilitación de viviendas: sostenibilidad y accesibilidad.

· Vehículos de transporte público accesibles y sostenibles.

· Adecuación de puestos de trabajo a través de los productos de apoyo y dispositivos que se ajusten a las necesidades específicas requeridas.

· Puesta en servicio de repositorios de productos de apoyo para habitantes o visitantes, que puedan necesitar temporalmente.

· Personalización de los interfaces de usuario de los sistemas de posicionamiento, navegación y auto guiado a través del teléfono inteligente para entornos urbanos y destinos turísticos: desarrollo de elementos interpretativos que incluyan sistemas de apoyo a la información o enlaces TIC con contenidos utilizables y comprensibles por todas las personas.

· Sistemas de realidad aumentada para la provisión de información personalizada.

Capacitación y sensibilización para la integración

· Capacitación y formación del personal de la administración pública y de cualquiera que trabaje en la prestación de servicios públicos en la atención a personas con diferentes capacidades.

· Formación de los creadores de materiales educativos en la generación de documentos electrónicos y multimedia con criterios de accesibilidad para todas las personas.

· Formación orientada al teletrabajo.

· Campañas de sensibilización sobre la diversidad humana y la igualdad de derechos y de marketing social.

Entre otros.

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